viernes, 21 de julio de 2017

La Biblioteca de Mujeres de Madrid de la que nadie habla. Un artículo de Alexandra Lores publicado en El País.


Entre sus 30.000 ejemplares hay libros, revistas, 'tebeos de mujeres', carteles, chapas y documentos del Movimiento Feminista. Hablamos con sus fundadoras sobre un proyecto didáctico y necesario para combatir la lacra del machismo en nuestro país.


Cuando las más nostálgicas buscan en internet fotografías de aquellas mujeres que durante los años 60 lucharon por conquistar los derechos que ahora nos resultan fundamentales, la mayoría no imagina que aquellos no solo fueron años fructíferos para los movimientos sociales capitaneados por las minorías en Estados Unidos. En nuestro país, a pesar de que la dictadura dificultaba la puesta en marcha de cualquier proyecto cultural o político –y, mucho menos, de corte progresista–, surgieron propuestas tan necesarias e invisibilizadas por las instituciones como la Biblioteca de Mujeres de Madrid.

En 1985, casi una década después de que el dictador falleciese, Marisa Mediavilla inició un proyecto que llevaba años gestándose entre las filas del Movimiento Feminista. “En esa época las mujeres empezábamos a cuestionarnos determinados comportamientos sociales. Pero necesitábamos información y esta era difícil de localizar en las instituciones públicas.Como yo era bibliotecaria pensé que sería buena idea poner en marcha una Biblioteca de Mujeres para atesorar lo que otras bibliotecas no guardaban y así crear un archivo con lo que generaba el Movimiento Feminista de Madrid”, recuerda Mediavilla.

[...] Aunque cualquier biblioteca es necesaria, esta trasciende el ámbito documental e informativo porque contribuye a eliminar (y hacer más visibles) los comportamientos machistas de nuestra sociedad. Lo desarrolla Robles. “Aquí se conserva nuestra memoria: la historia de las mujeres, nuestra literatura y la teoría feminista. Durante mucho tiempo, estos asuntos se trataban de manera secundaria y muchas veces eran ignorados y silenciados. Sin esa invisibilidad, ese ocultamiento y ese menosprecio, la existencia de esta biblioteca o el feminismo en sí mismo no tendría sentido”. Su cofundadora sostiene que siempre ha existido una corriente negacionista que clama que el patriarcado no existe y que ya hemos alcanzado la igualdad entre hombres y mujeres. “Algunos también dicen que debería fundarse una biblioteca sobre hombres. Sin embargo, estas siempre se han centrado en ellos: en sus libros, sus creaciones y sus intereses”, reivindica Robles. La visibilización del trabajo de las mujeres y su participación en cualquier sociedad y época es la principal finalidad de esteproyecto.


domingo, 16 de julio de 2017

Emilio Lledó: “Hay que hacer mentes libres”.


La reedición de un libro de entrevistas realizadas al filósofo entre 1965 y 2017 muestra su obsesión por la educación pública


Ser el sabio oficial de un país es agotador. Todos, todo el rato, quieren una frase redonda, una enseñanza iluminadora, una conferencia memorable. Emilio Lledó (Sevilla, 1927) dice que está aburrido de escucharse a sí mismo. Pero no lo está. Sabe que solo a través de la palabra puede incitar a la reflexión. Y en hacer pensar está desde que se convirtió en profesor de Historia de la Filosofía: “Creo mucho en la cultura, en el sentido técnico de la educación, de hacer una persona crítica, y al mismo tiempo la educación es también unos modales. Por eso la Educación para la Ciudadanía es fundamental. No se trata de enseñar asignaturitas, sino de hacer pensar”.

En Dar razón (KRK), el libro que resume 50 años de entrevistas con el filósofo y académico, se aprecia esa pervivencia de sus afanes: “Se ve que tengo las mismas obsesiones”. Si en 1965 lamentaba “la estrechez de muchos de nuestros planteamientos pedagógicos”, en 2017 censura “la proliferación de colegios privados que rompen el principio de igualdad”. La devoción de ayer hacia los libros de texto se ha trasladado hoy a los ordenadores. Ni unos ni otros, por sí solos, enseñan a pensar.

En este ejercicio de revisión que propone la obra —editada originalmente en 1997 por la Junta de Castilla y León—, Lledó recupera el prefacio original, donde abordaba la dificultad de trasladar el carácter de lo oral a lo escrito, "la gran transformación a la que obliga el paso de la siempre cálida, redonda, articulación de cada sonido, hacia ese espacio plano de una escritura que no ha sido escrita, que fue hablada y oída 'al aire de su vuelo' y que tendría que forzar la conversión de un lector en un nuevo e imprevisto oyente". CONTINUAR LEYENDO
Fuente: cultura.elpais.com

viernes, 14 de julio de 2017

En el Prado, ahora el amor se atreve a gritar su nombre. The New York Times.

El término homosexualidad se acuñó por primera vez a finales del siglo XIX, época en la cual el Museo del Prado casi acababa de completar la colección de arte más grande de España.

No obstante, la homosexualidad siempre ha estado presente en el interior del Museo del Prado, en formas que, por primera vez, se ha elegido subrayar con una exposición titulada “La mirada del otro. Escenarios para la diferencia”. La muestra le permite a los visitantes observar cómo la homosexualidad está presente no solo dentro de algunas pinturas y esculturas específicas, sino también en las vidas de los artistas y los mecenas de las obras.

La muestra se inauguró el 14 de junio, poco antes del WorldPride, un festival de diez días que concluyó el domingo 2 de julio.

“El Prado es mucho más que un museo nacional porque recibimos visitantes de países donde no siempre reconocen lo normal, países que verdaderamente pertenecen al tercer mundo en términos de derechos humanos”, explicó Jaime de los Santos, responsable de Cultura y Turismo del gobierno regional de Madrid.
Miguel Falomir, director del Prado, manifestó que el museo quería demostrar que estaba “abierto a todas las sensibilidades” y orientaciones sexuales. Dijo que esta muestra “probablemente debería haberse hecho hace diez años, pero nunca es demasiado tarde”. Comentó que, aunque él se preparó para recibir críticas por parte de los elementos más conservadores de la sociedad española, hasta ahora nadie ha expresado su descontento. “Por fortuna, este país ha cambiado”, añadió. CONTINUAR LEYENDO

miércoles, 12 de julio de 2017

José Luis Sampedro. Reflexión y memoria.






He aquí algunas de las perlas que nos deja José Luis Sampedro:

La vida, de lo que se trata, es de hacerse lo que uno es.

La vida es para hacerse lo que se es. Y por eso yo no sé lo que soy porque no he terminado la vida y, por consiguiente, como sigo siendo, pues no sé lo que soy. Lo digo así, medio en broma, por no ponerme pesado, pero es fundamental e importantísimo.

Creo sinceramente que uno no tiene una guía muy clara para saber lo que es, pero tiene bastantes indicaciones que le dicen a uno lo que no es. Y hay que estar muy atento a esas advertencias para corregir el rumbo. Hay que tener en cuenta esos avisos que parecen negativos pero son positivos.

Ser lo que se es, es otra manera de decir que todos tenemos la obligación y la satisfacción de convertir en realidad la potencialidad de vida que hay en cada uno de nosotros. Somos portadores de vida, y esa vida tenemos que explotarla al máximo.

Desgraciadamente no nos dan una educación adecuada. No nos enseñan a ser quien somos, no nos enseñan a realizarnos plenamente, no nos enseñan a vivir lo más posible de la vida y a disfrutar, y a sufrir también,  esa potencialidad. Nos enseñan a ser buenos productores y buenos consumidores que es lo que le interesa al poder. Por eso tenemos que procurar corregir esa mala educación e intentar ser lo que somos.

martes, 11 de julio de 2017

El corto que nos recuerda porqué “las abuelas nunca mueren”, siempre quedan en nuestro corazón.

Este corto llamado Au fil de l’age, su traducción sería A lo largo de la edad, fue creado en 2015 por un grupo de estudiantes de la Ecole Supérieure des Métiers Artistiques en Motpellier. Nos recuerda lo importante que son las abuelas en nuestras vidas, cómo nos acompañan en nuestros primeros pasos, nos inspiran y educan.