miércoles, 28 de junio de 2017

La jirafa que pronto comprendió que todo es relativo. Un cuento de Augusto Monterroso

Hace mucho tiempo, en un país lejano, vivía una Jirafa de estatura regular pero tan descuidada que una vez se salió de la Selva y se perdió.

Desorientada como siempre, se puso a caminar a tontas y a locas de aquí para allá, y por más que se agachaba para encontrar el camino no lo encontraba.

Así, deambulando, llegó a un desfiladero donde en ese momento tenía lugar una gran batalla.

A pesar de que las bajas eran cuantiosas por ambos bandos, ninguno estaba dispuesto a ceder un milímetro de terreno.

Los generales arengaban a sus tropas con las espadas en alto, al mismo tiempo que la nieve se teñía de púrpura con la sangre de los heridos.

Entre el humo y el estrépito de los cañones se veía desplomarse a los muertos de uno y otro ejército, con tiempo apenas para encomendar su alma al diablo; pero los sobrevivientes continuaban disparando con entusiasmo hasta que a ellos también les tocaba y caían con un gesto estúpido pero que en su caída consideraban que la Historia iba a recoger como heroico, pues morían por defender su bandera; y efectivamente la Historia recogía esos gestos como heroicos, tanto la Historia que recogía los gestos del uno, como la que recogía los gestos del otro, ya que cada lado escribía su propia Historia; así, Wellington era un héroe para los ingleses y Napoleón era un héroe para los franceses.

A todo esto, la Jirafa siguió caminando, hasta que llegó a una parte del desfiladero en que estaba montado un enorme Cañón, que en ese preciso instante hizo un disparo exactamente unos veinte centímetros arriba de su cabeza, más o menos.

Al ver pasar la bala tan cerca, y mientras seguía con la vista su trayectoria, la Jirafa pensó:

«Qué bueno que no soy tan alta, pues si mi cuello midiera treinta centímetros más esa bala me hubiera volado la cabeza; o bien, qué bueno que esta parte del desfiladero en que está el Cañón no es tan baja, pues si midiera treinta centímetros menos la bala también me hubiera volado la cabeza. Ahora comprendo que todo es relativo.»

FIN

martes, 27 de junio de 2017

Libros Altamente Recomendados para leer y compartir para niños y jóvenes, 2017. FUNDALECTURA (Colombia)

Con una selección de 90 libros literarios e informativos, organizados por franjas de edad, desde el nacimiento hasta los quince años, Fundalectura publica el folleto Libros Altamente Recomendados para leer y compartir 2017.

Estos libros son elegidos por profesionales de distintas disciplinas quienes tienen la labor de leer, valorar y escoger los títulos que hacen parte de esta minuciosa selección, con el fin de orientar las lecturas que los padres, maestros, bibliotecarios y gestores culturales ofrecerán a niños y jóvenes.

En el listado se pueden encontrar los libros inolvidables de autores e ilustradores extranjeros y locales, entre los que se destacan Piedad Bonnet, Claudia Rueda, Pilar Lozano y Dipacho. En la sección de ‘Libros Para todos’ se recomiendan colecciones del Ministerio de Educación Nacional, Ministerio de Cultura y Libro Al Viento, y en Otras voces recomiendan, los editores, promotores de lectura, docentes y expertos en literatura infantil invitan a leer diversos títulos para todas las edades.

Al finalizar, los lectores podrán encontrar un reconocimiento a la creación y edición LIJ en Colombia, a las nominaciones del autor Triunfo Arciniegas y la ilustradora Claudia Rueda al Premio Hans Christian Andersen 2018 y a la editorial Babel Libros, nominada por Fundalectura como una de las mejores editoriales de libros infantiles y juveniles en Colombia y que ganadora del premio Bologna Ragazzi Award, en la categoría New Horizons, con su más reciente libro "La Mujer de la Guarda”.

Libros Altamente Recomendados para leer y compartir


Actas del VIII Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas (2017)

Esta edición del Congreso ha estado dedicada a las nuevas tendencias en relación a los espacios físicos y virtuales de las bibliotecas públicas, prestando especial atención a los nuevos usos y servicios que demanda una sociedad cada vez más tecnológica

Tradicionalmente, las bibliotecas públicas han funcionado de manera eficaz como espacios sociales que van mucho más allá de la función de acceso a las colecciones de libros y otros materiales. La función social de la biblioteca pública siempre ha sido una cuestión prioritaria, si bien es cierto que en estos momentos es necesario ir un paso más allá para adaptarse a los cambios y hábitos lectores de nuestros usuarios, cambios que pasan por adaptar o crear nuevos espacios –físicos y virtuales- más abiertos, accesibles e integradores.

El contenido del Congreso ha girado en torno a estos dos bloques temáticos:

El espacio físico de la biblioteca. Nos encontramos ante un cambio de paradigma dentro de nuestro ámbito profesional: de una gestión de la biblioteca desde el punto de vista de la colección tenemos que pasar, si no lo hemos hecho ya, a otra centrada en los servicios y en la gestión cultural. Abordaremos el tema de qué necesidades nuevas tienen los usuarios y qué servicios se están introduciendo para cubrirlas. En definitiva, cómo afecta este cambio de paradigma a los espacios físicos de la biblioteca.

El espacio virtual en la biblioteca pública. Las bibliotecas públicas están ofreciendo cada vez más servicios virtuales y aplicaciones como parte de una estrategia digital, conscientes de la importancia que tiene estar presentes en los entornos virtuales. Se discutirá qué se hace y qué se puede hacer en este ámbito, con especial atención a cuestiones como la reutilización de la información en bibliotecas, cómo las redes sociales están transformando la interacción y comunicación con nuestros usuarios, servicios basados en contenidos digitales locales o generados en torno al préstamo digital en bibliotecas, servicios prestados a través de dispositivos móviles, etc.


 

Empatía: Mirando la vida desde otros corazones.

Extraordinario video de una clínica estadounidense, que nos permite conocer el sentir de las personas que coinciden un momento en un hospital... Aunque parezcamos distintos, nuestros corazones tienen sueños parecidos. Esa persona que está frente a tí, como paciente, familiar, profesional de la salud, gerente clínico, etc... ¿has pensado qué está viviendo hoy?

lunes, 26 de junio de 2017

Cómo se construye un lector: 6 preguntas a María Teresa Andruetto.

La gran escritora argentina autora de "Stefano", "Trenes" y "Veladuras", entre otros libros para niños y jóvenes, da algunas respuestas sobre las condiciones para iniciar a un chico en el hábito de la lectura. El Estado, asegura, es un actor fundamental en esta tarea.


1- ¿Existen niños lectores y niños que no lo son?

-Por supuesto que sí existen niños o adultos que leen y otros que no, ya que la condición de lector no es algo mágico, ni algo que sucede por sí mismo, sino una construcción cultural que necesita de un cierto contexto e implica siempre de algún modo un traspaso o una colaboración de unos a otros.

2- ¿Cómo se construye la identidad lectora? ¿Es un hábito más?

-Me parece que no es un hábito más, de hecho no es un hábito como puede serlo lavarse los dientes o aprender a levantarse temprano porque no se trata sólo de una costumbre sino de algo mucho más complejo, que necesita enriquecerse con la frecuencia, con algo de disciplina, pero que atraviesa de una manera intensa a la persona, la atraviesa en su intelecto, sus emociones, su deseo, su toma de conciencia sobre algunos asuntos, su grado de experiencia vital.

3- ¿Por qué hay niños más lectores que otros?

-Porque unos niños han sido, en ese aspecto, más privilegiados que otros, ya sea porque se criaron en contextos con mayor acceso a los libros, con modelos lectores a la mano, con posibilidades de comprar libros o de asistir a bibliotecas, o con todo eso junto. Si eso o parte de eso está, se llega a la escuela ya con un cierto bagaje lector. Si eso no está, la construcción lectora depende sólo de la escuela.

4- ¿Un simple libro puede activar ese hábito o es necesaria una "animación" más intensa?

-Un libro es capaz de mover una conciencia, nunca es un simple libro sino un libro potente, poderoso. Eso por una parte. Por la otra, volverse lector es un camino en el que un potencial lector se encuentra con otros que ya son lectores, generalmente con adultos que tienden una mano o las dos manos, y ofrecen libros, buenos libros, libros oportunos para los momentos que ese chico o ese joven está viviendo. No se trata de un milagro, ni de algo azaroso (aunque puedan existir algunos casos en los que un chico que vive en un mundo sin libros se trasforme porque un libro llega de modo casual a su vida), se trata de una construcción, algo del orden de la formación de una persona, algo del orden de la educación, ya sea que lo hagan padres, hermanos o tíos, ya sea que lo hagan los maestros y profesores, como sucede en los casos en los que ese bagaje familiar previo no está. Justamente por esa razón es necesario apoyar y sostener la labor de maestros y profesores con buenos libros en las escuelas, con buenos sueldos para que ellos mismos puedan comprar libros, con espacios de capacitación y espacios para compartir lecturas y hablar acerca de libros dentro y fuera de la escuela.

5- ¿Cómo ve la realidad de la lectura en los niños y en los jóvenes? ¿Leen más, menos o igual que lo que leíamos antes?

-En los últimos años, con las compras estatales de libros para las escuelas, con el Plan Nacional de Lectura y la mayor capacitación lectora a los maestros, hubo, creo yo, un crecimiento en la condición lectora, siempre a punto de perderse cuando se retiran esos recursos. Pero la pregunta es ambigua, ¿quién es ese "nosotros" que refiere?, ¿qué edad tienen esos "nosotros"? ¿qué condición social, económica y cultural tuvieron esos "nosotros" cuando eran niños? Porque no todos los niños y jóvenes de este país tuvieron ni tienen la misma condición social, cultural, económica, geográfica y por ende tampoco tienen la misma condición lectora. Ahora, si nos preguntamos si hay más o menos niños y jóvenes que han ingresado al mundo de la lectura, diría que con esas acciones más inclusivas que referí, especialmente con las compras estatales de libros para las escuelas públicas del país, hubo mayor inclusión de nuevos lectores a la sociedad, con lo que eso implicaba también para el crecimiento de la industria editorial, de la imprenta, de las librerías. Muchas de esas acciones de inclusión han caído y es indispensable que se activen y recuperen en la indispensable relación entre Estado, Lectura y Educación.


6- ¿Qué es ser animador o activador de lectura? ¿Es algo ligado a la educación?


-No me gustan las palabras animador o activador, da la sensación de algo mecánico, una suerte de activismo lector, como si dijéramos que con pedir u ordenar que lean, leerán. Creo que la construcción de una sociedad (más) lectora es una cuestión de Estado. Es parte de la educación pública de un país. Y entonces no pienso en activadores ni fomentadores, sino que pienso en maestros lectores capaces de crear condiciones para que un niño o un joven se convierta también él en lector.

domingo, 25 de junio de 2017

Leer es resistir. Una conferencia de Benito Taibo.

Benito Taibo es un importante poeta y novelista mexicano y ferviente promotor de la lectura que, en este vídeo, nos comparte cómo nació su amor por los libros y cómo ello lo llevó a convertirse en escritor a través de una conferencia llena de pasión y humor
 

sábado, 24 de junio de 2017

Alexis o el tratado del inútil combate. Una novela de Marguerite Yourcenar.

Acabo de leer el libro de Marguerite Yourcenar, Alexis o el tratado del inútil combate. En él, la autora, plasma la angustia de un hombre homosexual que, no teniendo el coraje de hablar de su condición sexual a su esposa cara a cara, la abandona dejándole una larga carta, que es la que compone el texto. El libro está escrito en 1929, una época nada propicia -si es que ha habido alguna vez alguna- para hablar de este tema. En cierta medida, me recuerda otra larga y angustiosa epístola, De profundis, que Oscar Wilde escribió desde la cárcel al que fue su compañero y gran amor Lord Alfred Douglas y con el que aparece en la fotografía.
 
He aquí nos de los párrafos iniciales de la carta que Alexis escribe a Mónica, su esposa, y en la que trata de justificar el no habérselo dicho directamete

"Quizás hubiera hecho mejor en no marcharme sin decir nada, como si me diera vergüenza o como si tú hubieras comprendido. Debería habértelo explicado en voz baja, muy lentamente, en la intimidad de una habitación, en esa hora sin luz en que se ve tan poco que casi nos atrevemos a confesarlo todo. Pero te conozco, amiga mía. Eres muy buena. En un relato como éste hay algo lastimero que te hubiera podido inducir a enternecerte; por haberte compadecido de mí, creerías haberme comprendido. Te conozco. Hubieras querido ahorrarme lo que tiene de humillante una explicación tan larga; me habrías interrumpido demasiado pronto y, a cada frase, yo hubiera tenido la debilidad de esperar que me interrumpieras. También tienes otra cualidad (un defecto, quizás) de la que hablaré más adelante y de la que no quiero abusar más. Soy demasiado culpable para contigo y tengo que obligarme a establecer una distancia entre tu compasión y yo."